Historia

EL CANTÓN URBINA JADO

Las parroquias, El Salitre, antes las Ramas; General Cornelio Vernaza, (Dos Esteros; La Victoria (Ñauza)  y últimamente Junquillal, forman el Cantón Francisco Urbina Jado, uno de los mas feraces de la cuenca baja del Guayas y del litoral ecuatoriano.

Perteneció políticamente durante un siglo a Daule, antes fue recinto de Santa Lucia y, en determinada época a Samborondon, queriéndosela anexar a Baba, villa con la cual mantenía el comercio  dada su cercanía a Dos Esteros y a Salitre, no prosperando esta idea, por la intervención  del patricio Don Vicente Piedrahita, que representaba a Guayas en el Parlamento Nacional.

ASPECTO POLÍTICO                    

RESEÑA HISTÓRICA

Al arribo de los conquistadores hispanos a estas tierras vírgenes del antiguo reino de Quito, nuestras tierras del Guayas las habitaban los bravos Huancavilcas que comprendían a la etnias de los Babahoyus, Alonches, Colonches, Chanduyes, Palenques, Mocaches, Pimochas, Quilcas. En lo que hoy comprende este cantón, cuyas tierras estuvieron ligadas física, políticamente a Daule- Samborondon- Baba, la poblaron el grupo étnico de los Dauli- Tejar, cuya cultura floreció 500 años A.C. y 500 después de la Era Cristiana, y  que se asentaron a lo largo de los ríos Babahoyo, Daule, Vinces  y sus afluentes. Entre este grupo de antepasados los Babis- Candilejos- Chonanas, Ñanzas, todos los cuales rendían tributo a los Daulis. Ellos vivían a orillas de nuestros ríos, y que propiciaron la etnia montubia. Los otros grupos humanos se asentaron a orillas del mar, adquirieron características muy diferenciadas a las nuestras. Estos hombres de mar son altivos y trabajadores, curtidos navegantes y pescadores en las aguas saladas que le dan la vida. Ellos eras agricultores, pescadores, cazadores; practicaban la alfarería e un grado muy avanzado, especialmente en Samborondon, Daule y en nuestra tierra de Candilejo. La Palmira, Las Tinajas, El Pijio, así como en la parroquia La Victoria, donde se han encontrado grandes tinajas- mortuorias y otros objetos arqueológicos. En 1990 fueron saqueadas Tolas en Candilejos, por personas dizque vinculadas al gobierno de aquel entonces, sin que las autoridades del cantón, hicieran nada para evitarlo.